Ante la desaceleración del aceite de palma y la presión en la demanda, la expansión del cultivo de girasol consolida su posición como la alternativa más sólida de la temporada.
El repunte en los precios del gasóleo sostuvo la cotización de los aceites vegetales. El índice de precios OIL WORLD alcanzó los 226 puntos en julio, cotizando a más del doble respecto al promedio de los cinco años anteriores a 2019.
Ante los altos precios, los agricultores ampliaron las hectáreas destinadas a oleaginosas con alto rendimiento graso. Este repunte en la producción del girasol y la colza busca amortiguar la caída prevista en la oferta y exportación de aceite de palma, afectada por los efectos climáticos del fenómeno de El Niño en el sudeste asiático.
La oferta global se desacelera y la producción mundial de los ocho principales aceites vegetales experimentará un crecimiento acotado de apenas 3,1 millones de toneladas durante la próxima temporada, tensionando la capacidad de satisfacer la demanda global.
Factores de Demanda: La industria del biodiésel continuará liderando el consumo de aceites vegetales debido a las metas obligatorias de mezcla con combustibles fósiles, mientras que la demanda para el sector alimentario estará supeditada a las fuerzas y precios del mercado.






