La agricultura española se enfrenta en la actualidad a un doble reto estratégico: asegurar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias y, al mismo tiempo, avanzar con coherencia hacia los objetivos ambientales, climáticos y territoriales establecidos por la Política Agraria Común (PAC).
En este contexto, el cultivo del girasol representa una oportunidad estratégica clara, especialmente en los sistemas de secano. Se trata de un cultivo plenamente alineado con los objetivos declarados de la PAC —sostenibilidad, lucha contra el cambio climático, biodiversidad, soberanía alimentaria y equilibrio territorial— y, sin embargo, insuficientemente apoyado desde el punto de vista institucional.
La Asociación Española del Girasol (AEG) aporta una visión técnica, independiente y rigurosa sobre este cultivo, avalada por décadas de experiencia y por una trayectoria continuada de colaboración con investigadores, técnicos, empresas y agricultores.







